El nuevo sujeto técnico como el sujeto de la arquitectura moderna
Por: Andrés Abraham Gutiérrez C
El nuevo sujeto técnico como el sujeto de la arquitectura moderna.
Existe un cartel de la Unión de Arquitectos Socialistas (UAS) de marzo de 1938, denominado Manifiesto de la clase trabajadora, en el que ofertan sus servicios y asesorías con el propósito de dar respuesta a los problemas de vivienda. A su vez, enuncian varios puntos que evidencian las propuestas que la UAS intentaba desarrollar. Entre ellos se encuentra el problema de la habitación como problema vital, la cuestión de la falta de sostenibilidad económica para una vivienda higiénica y cómoda. La solución que ofrecen a dichas problemáticas es dirigirse a “Los trabajadores técnicos de la arquitectura –Unión de Arquitectos Socialistas-.”

¿Quiénes son los trabajadores técnicos de la arquitectura? El término en sí no es fortuito, en principio refiere a una autodenominación del arquitecto funcionalista, es decir, aquellos impulsores de la Nueva arquitectura auspiciada por la técnica. No obstante, en un ejercicio más analítico trae a colación un argumento teórico fundamentado por Alberto Arai, miembro de la UAS y baluarte teórico de la agrupación.
En su corpus intelectual, Arai realiza un reconocimiento acerca de las cualidades del sujeto moderno, construyendo así la figura del nuevo sujeto de acorde con las circunstancias de la técnica moderna, en ese sentido, la nueva condición del hombre es la de un sujeto único de la técnica y por ende el sujeto protagonista de la Nueva arquitectura técnica.[1] La construcción de esta figura está amparada sobre un corpus teórico: el racio-vitalismo de Ortega, el biologismo de Spengler y el existencialismo alemán. A partir de estas propuestas Arai ofrece las pautas de una ontología intelectual, social y política de un nuevo sujeto, el sujeto técnico.[2]
En ese sentido, el sujeto técnico se representa en lo que denomina “el nuevo hombre”, pero también en el técnico de la arquitectura. El primero como el usuario de la Nueva arquitectura, en tanto que el segundo como el inventor de ésta, o sea, el arquitecto moderno, un sujeto politizado en pro de la arquitectura funcionalista y con énfasis en dar solución a las problemáticas habitacionales a partir de la técnica y estandarización, proponiendo a su vez la socialización del espacio.[3]
La construcción de esta figura parte de concebir la técnica como un producto cultural, de acorde con la filosofía de la cultura, en ese sentido, no sólo la historia es del hombre, sino también de sus productos culturales, y por ende de la técnica. La cual se encuentra enmarcada en sus circunstancias, con lo que se deduce un existencialismo técnico.[4] Es decir, una relación histórico-social entre el sujeto y su técnica, a partir de esta relación es posible diferenciar la existencia un sujeto antiguo de un sujeto moderno.
La aportación de Arai será llevar estas nociones al terreno de la teoría de la arquitectura sugiriendo el paso de un sujeto artístico al de un sujeto técnico. Es decir, del sujeto que emula el arte en pro de la belleza en la obra arquitectónica, a partir del ambiente artístico-artesanal clásico, al paso de un sujeto que recurre a la técnica en pro de la utilidad y eficiencia arquitectónica, a su vez, colocado dentro de los procesos de industrialización modernos.[5]
Este tipo de reflexiones de vanguardia no eran propias de Arai, sino compartidas entre toda una generación de arquitectos autodenominados modernos que rechazaba el academicismo y abrazaba el utillaje y maquinización asociada al progreso industrial.[6] Lo interesante de ello, será que Arai llevará estas reflexiones por un camino distinto, sin anclarse propiamente en una visión dualista del sujeto viejo y moderno. Años después, planteará una clasificación del sujeto a partir del espacio habitado y su relación con la técnica moderna, pero esto es otra historia que valdrá la pena abordar a profundidad en otro momento.
[1] Arai, Alberto. 1939. Ensayo filosófico de la técnica. Edificación. n°28. p.95.
[2] Desarrollo este punto a partir de la noción del sujeto técnico, noción planteada y desarrollada por Johana Lozoya en un ensayo con motivo del centenario del nacimiento de Arai. Véase Lozoya Meckes, Johanna. 2018. El deseo radical o un elogio temprano al sujeto técnico. En Drago Quaglia, Elisa (Comp.). 2019. Leer a Alberto T. Arai. reflexiones, ensayos y textos. México: UNAM-Facultad de Arquitectura.
[3] Arai, Alberto et al. 1938. Proyecto de la Ciudad obrera de México. En Arquitectura y decoración. Núm. 11.p. 204.
[4] Cuando me refiero al existencialismo técnico apunto por un sujeto consciente de su temporalidad (existencia) en función de sus producciones culturales como es la técnica. Por ejemplo, Spengler señala que “las creaciones del hombre son expresión de su existencia”, en ese sentido, la frase existencialismo técnico va en concordancia con un tipo de existencia de acorde con el tipo de técnica. Spengler, Oswald. 1947. El hombre y la técnica. Y otros ensayos. Buenos Aires: Espasa-Calpe.p.29.
[5] Arai, Alberto. 2006. La Nueva Arquitectura y la Técnica México: CONACULTA-INBA. p.155.
[6]Yáñez, Enrique. 1990. Del funcionalismo al post-racionalismo: ensayo sobre la arquitectura contemporánea en México. México: UAM. p35
